jueves, 8 de noviembre de 2018

Las Costumbres de las Brujas en la Antigüedad.


En días pasados, las brujas hacían usar un palo de escoba en el proceso de "creación de" su vuelo a través de los planos astrales. También tenían lo que se conoce como una pomada màgica". Este ungüento o pomada se aplicaba a la piel, que luego era absorbido en el torrente sanguíneo. Este ungüento está hecho de hierbas funestas que abrirían la mente subconsciente. La palabra Baneful es otro término para la destrucción, tóxico, nocivo, o causar la muerte. Segùn Juan Pablo Escalante en su "Satanismo Eròtico", este unguento era otorgado por Satàn en el aquelarre.
Entonces, ¿cómo realmente al aplicar este ungüento se podìa volar con el cuerpo?.
Después de beber su brebaje de la pomada para volar, lo aplicaban a un palo de escoba. Ellas entonces lo ungìan al palo de escoba, así como se ve en las imágenes estereotipadas de las brujas volando. Sin embargo, al hacerlo, se frotaban las partes vaginales con el palo de escoba, absorbiendo así el "ungüento para volar" en el torrente sanguíneo. Este ritual también era una experiencia sexual. También podrían aplicar el ungüento para volar en la punta de la escoba e insertarla en el recto. Esto es igual que la forma en que ahora tenemos con los supositorios que son simplemente medicamentos introducidos en el recto para que vayan directo hacia el torrente sanguíneo. También tenemos gente por ahí que están introducièndose las drogas en el recto para que pueda este llegar sin producrles las  náuseas o el dolor de estómago quese produce al tragar los medicamentos. Además, el recto tiene muchos vasos sanguíneos cerca de la superficie, lo que permite que los fármacos se absorban más rápidamente en el torrente sanguíneo. También utilizaron su ungüento para volar en sus axilas para que fácilmente pudiera ser absorbido por las glándulas sudoríparas.
¿Alguien puede volar en una escoba utilizando métodos ocultos?. La respuesta es sí y no. Las brujas no volaban en escobas físicamente siempre. Ellas fueron capaces de volar a través de los planos astrales a través de diferentes hierbas funestas y alucinógenas. Por lo tanto, eran capaces de abrir su tercer ojo y viajar hacia los abismos. Sin embargo, hay numerosos textos antiguos y apòcrifos, inclusive del Vaticano que relatan experiencias en las que demonios escoltaban a las brujas hacia los aquelarres, y estas llegaban con Satanàs el cual les daba la receta para los unguentos estrafalarios que les servìan para poder hacer los viajes fìsicos en los Sabbats.

jueves, 4 de octubre de 2018

EL SEXO Y EL INTERCAMBIO DE ENERGIAS

EL SEXO Y EL INTERCAMBIO DE ENERGIAS
Cuando se tiene una relación sexual con alguien comienza todo un proceso energético. Principalmente los chakras raíz de ambos, se unen y desde esa intimidad las auras se funden, se fusionan para crear una gran energía áurica alrededor de ambos.
Al separarse, dejan una huella energética y kármica. Cuando más relaciones se tiene con una persona, más profunda es la conexión.
Por eso que a veces recuerdas tanto a tu ex o al andante o con quien hayas intimado, cambia tu vibración y creas lazos energéticos que los unen donde posteriormente se siguen transmitiendo energía a nivel sutil.
En cada relación se adquiere parte de la energía del otro.
Si tienes relaciones con gente densa, inconsciente, carente de luz y amor, inestable... Adquieres lo mismo... Cambias a un paradigma en que nada te hace feliz aunque tengas muchas razones para serlo. Si la otra persona hizo algo que marcó su karma, también lo adquieres tú y eso atrae a experiencias negativas.
Por el contrario si tienes relaciones con alguien consciente, lleno de luz, de amor y que mantienen su energía limpia, se genera un maravilloso intercambio de energía positiva para ambos individuos. Ambos se elevan en amor y consciencia.
La energía del amor y la sexualidad es tan grande y mágica que los hace vibrar tan alto que llegan a un estado expandido de la consciencia.
Esa energía también queda en ti como nuevos códigos de luz .
Si te acuestas con una persona con pareja, en consecuencia adquieres la energía de esa persona y su pareja (y las parejas de su pareja)
Pero todos hemos tenido sexo casual, aventuras y/o locuras...
Tranquilos, no hay culpables, solo personas inconscientes y se puede cambiar cuando se decide.
¿Por qué atraigo a mi vida, personas cuyas relaciones conmigo son vacías, doloras y densas?
- Primero por vibración: Atraemos lo que somos.
- Segundo por aprendizaje: La otra persona es un reflejo de ti, te mostrará tus sombras para que puedas reconocerlas y mejorar.
- Tercero por conflictos internos: No te amas, no te valoras... (Relacionado con las anteriores)
En consecuencia te relaciones con personas de tu misma vibración. Incluso puedes llegar a enamorarte de alguien así, con la incapacidad de amarte y valorarte hasta llegar a usarte. Pues vibracionalmente percibe tu necesidad de amor. Pero solo refleja la relación contigo mismo. Ámate a ti y amarás al otro y los otros te amarán.
Esto no es una invitación a que no tengan sexo, al contrario ¡Hagan el AMOR cuántas veces quieran!
Pero antes de eso vibren alto, para atraer una persona con la que puedan ser estable y que les ayude a crecer y no que les tiren hacia abajo.
Las personas que vibran alto saben elegir el amor y la luz.
Jamás duermas con alguien que no te agradaría ser.

QUÍMICA O ALQUIMIA...En El AMOR...


QUÍMICA O ALQUIMIA...

El Nuevo Tantra . El Yoga Sexual. | wHERE IS THE maGIC tOUCH ?


"Le preguntaron al Maestro cuál era la diferencia entre la química y la alquimia en las relaciones de pareja y contesto estas hermosas y sabias palabras:
- Las personas que buscan "Química" son científicos del amor, es decir, están acostumbrados a la acción y a la reacción.
Las personas que encuentran la "Alquimia" son artistas del amor, crean constantemente nuevas formas de amar.
Los Químicos aman por necesidad.
Los Alquimistas por elección.
La Química muere con el tiempo,
La Alquimia nace a través del tiempo...
La Química ama el envase.
La Alquimia disfruta del contenido.
La Química sucede.
La Alquimia se construye.
Todos buscan Química, solo algunos encuentran la Alquimia.
La Química atrae y distrae a machistas y a feministas.
La Alquimia integra el principio masculino y femenino, por eso se transforma en una relación de individuos libre y con alas propias, y no en una atracción que está sujeta a los caprichos del ego.
En conclusión, dijo el Maestro mirando a sus alumnos:
La Alquimia reúne lo que la Química separa.
La Alquimia es el matrimonio real, la Química el divorcio que vemos todos los días en la mayoría de las parejas.
"Comencemos a construir relaciones conscientes, pues la química siempre nos hará envejecer el cuerpo,
mientras la alquimia siempre nos acariciará desde adentro"

jueves, 30 de agosto de 2018

El arte de morir

Ars moriendi

Ars moriendi - Wikipedia, la enciclopedia libre

 («El arte de morir») es el nombre de dos textos interrelacionados escritos en latín que contienen consejos sobre los protocolos y procedimientos para una buena muerte y sobre cómo «morir bien», de acuerdo con los preceptos cristianos de finales de la Edad Media.
Fueron escritos alrededor de 1415 y 1450, durante un periodo en el que los horrores de la peste negra y los consecuentes levantamientos populares estaban muy presentes en la sociedad.
Su popularidad fue tal, que se tradujo a la mayoría de las lenguas europeas occidentales, y fue la primera obra de una posterior tradición literaria occidental de guías para la muerte.
Originalmente había una versión larga, y posteriormente una versión corta, conformada por once grabados de imágenes instructivas para que pudiera ser explicado y memorizado fácilmente.
La necesidad de prepararse para la propia muerte era bien conocida en la literatura medieval a través de escenas en lechos de muerte, pero antes del siglo XV no había tradición literaria sobre cómo prepararse para morir, sobre lo que significaba morir de buena manera o cómo hacerlo. Los protocolos, rituales y consolaciones del lecho de muerte eran reservados generalmente para los servicios de un sacerdote.
El Ars moriendi era una respuesta innovadora de la Iglesia católica a las cambiantes condiciones causadas por la peste negra —particularmente, las filas clericales habían sido duramente azotadas, y tomaría generaciones reemplazarlas tanto en cantidad como en calidad—, el texto y las imágenes proporcionaron los servicios de un «sacerdote virtual» al público común, una idea que apenas 60 años antes hubiera sido una intrusión impensada en los poderes de la iglesia. El Ars moriendi proveía guía para morir a aquellos que experimentaron los horrores macabros de los siglos XIV y XV, en particular la peste negra; y para aquellos que buscaban maneras de distinguirse haciendo los actos «apropiados» en un creciente estatus culturalmente consciente en una Europa despoblada pero, consecuentemente, más próspera per capita. No es de extrañar que esta temática diese lugar a una rica tradición que se prolongó en el Renacimiento y el Barroco, con unos contenidos cada vez más complejos y más interesantes para el público lector.
El Ars moriendi (versión larga) consiste de seis capítulos:
-El primer capítulo explica que morir tiene un lado bueno y sirve para consolar al moribundo y enseñarle que la muerte no es algo a lo cual temer.
-El segundo capítulo resume las cinco tentaciones que asaltan a un hombre moribundo, y cómo evadirlas. Estas son la falta de fe, la desesperación, la impaciencia, el orgullo espiritual y la codicia.
-El tercer capítulo lista las siete preguntas para hacerle al moribundo, junto con una consolación a través de los poderes redentores del amor de Cristo.
-El cuarto capítulo expresa la necesidad de imitar la vida de Cristo.
-El quinto capítulo está dirigido a los amigos y familiares, marcando las pautas de comportamiento en el lecho de muerte.
-El sexto capítulo incluye la oración adecuada para el moribundo.

Link al texto el Ars Moriendi 


ABBADON, EL ÁNGEL EXTERMINADOR

-ABBADON, EL ÁNGEL EXTERMINADOR-

Abbadón el Exterminador - Ernesto Sábato - Wiperli

En la Vulgata, en el Apocalipsis, se dice:
“Et habebant super se regem angelum abyssi cui nomen hebraice Abaddon graece autem Apollyon et latine habet nomen ‘Exterminans’” (Ap. 9, 11).
Traducible como:
“Y tenían sobre sí al ángel rey del abismo, cuyo nombre hebreo es ‘Abaddon’, en griego ‘Apollyon’ y en latín tiene el nombre de ‘el Exterminador’”.
La Biblia Vulgata es, como se sabe, la traducción al latín que de la Biblia en griego hace Jerónimo de Estridón, San Jerónimo (340-420), a finales del s. IV, a petición del Papa Dámaso I, convertida en texto oficial de la Biblia por el Concilio de Trento en 1546.
El caso es que, en su trabajo, San Jerónimo, al llegar al versículo en cuestión del Apocalipsis, se siente en la obligación de añadir de su cosecha la traducción latina a un término que en la versión griega que él maneja, sólo aparecía en hebreo, “Abbadon”, y en griego, “Apollyon”, creando de este modo la famosa locución, tantas veces utilizadas en el lenguaje cotidiano, de “el Angel Exterminador” (un comentarista asiduo de esta columna firma así). La traducción, por otro lado, se ajusta bastante bien a las palabras presentes en el texto griego que traduce Jerónimo, pues “Apollyon” proviene del verbo griego “apollymi” o “apollyo” y significa “destruir”; y “Abbadon” parece provenir de la raíz hebrea “ABD” (las palabras hebreas carecen de vocales) y significaría “echar a perder, arruinar”.
En cuanto al papel que en el Apocalipsis desempeña Abbadon, el Angel Exterminador en definitiva, ha sido objeto de controversia en el plano de los estudios bíblicos. Pero se trata, inconfundiblemente, de un papel negativo, ya se trate del Anticristo, ya se trate del mismo Satanás en persona, ya se trate de un lugarteniente de Satanás. Es, en cualquier caso, el rey de unas langostas muy especiales, con poder para torturar al Hombre durante el extraño plazo de “cinco meses” (Ap. 9, 5), y con una particularísima morfología:
“La apariencia de estas langostas era parecida a caballos preparados para la guerra; sobre sus cabezas tenían como coronas que parecían de oro; sus rostros eran como rostros humanos; tenían cabellos como cabellos de mujer, y sus dientes eran como de león; tenían corazas como corazas de hierro, y el ruido de sus alas como el estrépito de carros de muchos caballos que corren al combate; tienen colas parecidas a las de los escorpiones, con aguijones” (Ap. 9, 710)
En el Antiguo Testamento existen algunas referencias al “abbadon”, pero no se trata de un ser personalizado como en el Apocalipsis, sino más bien, de un lugar o de una situación. La Biblia de Jerusalén traduce el término como “perdición”. Dichas menciones se encuentran en tres libros: el Libro de Job, Proverbios y los Salmos.
En Proverbios encontramos:
“Yahvé vigila Abismo y Perdición [abbadon]: ¡cuánto más el corazón humano!” (Prov. 15, 11)
“Abismo y perdición [abbadon] son insaciables, como insaciables son los ojos del hombre” (Prov. 27, 20)
En el Salmo 88 se lee:
“¿Se habla en la tumba de tu amor, de tu lealtad en el lugar de perdición [abbadon]?” (Sal. 88, 12).
Pero quizás la más interesante sea la recogida en el Libro de Job:
“El seol [lugar en el que según los judíos yacen los difuntos en una situación similar al letargo, son los “infiernos” a los que Jesús habría descendido entre su muerte y su resurrección] está desnudo ante él, la Perdición [abbadon] se halla al descubierto” (Job, 26, 6).
Donde la sustitución de “perdición” por “Abbadon” bien podría haber iniciado el interesante proceso de conversión de “la Perdición” en un ser personal, por demás el maléfico jefe de los infiernos. Y si no veamos:
“El infierno está desnudo ante él, Abbadon se halla al descubierto”.
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